En el mundo político internacional encontramos un enorme número de conflictos, actores e instituciones, que le da mucha complejidad y amplitud al mismo, dificultando su comprensión. Además, este mismo pluriverso no es estático, por lo que aparecen constantemente nuevos factores, lo que hace aún más ardua la tarea de su entendimiento. Este espacio es una herramienta para comprender y actualizarse constantemente. Te invitamos a sumarte a Coordenadas. Sabé qué pasa en el Mundo.





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domingo, 18 de abril de 2010

ELECCIONES EN SUDAN


Después de 24 años, Sudán celebró la semana pasada las primeras elecciones multipartidarias en una generación. Los resultados, que se conocerán este martes, dan por el momento como ganador a Omar al-Bashir quien gobierna actualmente el país y sobre quien pesa una orden de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes cometidos en Darfur.

Los comicios, para elegir presidente y autoridades y legisladores a nivel local, fueron un gran y obligado paso luego de que en el 2005 se firmara el Acuerdo General de Paz que pusiera fin a la guerra civil de 21 años entre el sur católico y el norte musulmán. Sin embargo, este evento histórico, que fue llevado a cabo durante cinco días, ha suscitado controversias a nivel local como internacional cuando ciertos partidos de la oposición decidieron boicotear las elecciones bajo el argumento de violaciones por parte del gobierno que, según alegan, busca que al-Bashir mantenga el monopolio del poder a pesar de los resultados:

De esta forma, los candidatos, apoyados en informes de observadores internacionales y grupos de derechos humanos, arguyeron antes de iniciarse las elecciones que el partido del Congreso Nacional (PCN), al cual al-Bashir pertenece, ha utilizado fondos estatales para hacer campaña, intimidar y arrestar a activistas y cooptar a la independiente Comisión Nacional Electoral. Por esta razón, y negándose a participar en elecciones “incompletas” y que “falsifican la decisión del pueblo”, el partido Umma y el Movimiento Popular de Liberación de Sudán (MPLS) retiraron a sus candidatos presidenciales, dejándole el camino libre para una fácil victoria al PCN.
No obstante, el MPLS se mantuvo en la competencia para los comicios parlamentarios a nivel local y nacional en los estados del sur.

Los observadores internacionales de la Unión Europea y del Carter Center (EE.UU.) luego de finalizada la votación, efectivamente concluyeron que las elecciones no alcanzaron los estándares internacionales mientras que los observadores de la Unión Africana calificaron el proceso como un 6 sobre 10, añadiendo que era injusto comparar un Sudán post-conflicto con los estándares internacionales. Lo cierto es que ciertos aspectos de la elección fueron socavados: faltaban nombres en las listas electorales, algunos estados no poseían los recursos necesarios para llevar a cabo los comicios y hasta hubo casos de intimidación. Aunque los resultados no fueron anulados, sí disminuyeron las esperanzas de que la votación encaminara al país en el camino de paz y democracia.

Pero las verdaderas expectativas no están tanto puestas en estas elecciones sino en el referéndum que se llevará a cabo el año que viene y en el que se votará por la independencia del sur de Sudán. De lograrse un resultado positivo, esta sería la primera verdadera escisión después de las independencias africanas, y a la vez, una receta para la guerra ya que el sur posee recursos petrolíferos, el maná negro, que el norte no dejará ir tan fácilmente. Podría esperarse eventualmente que el norte se esfuerce para que estas elecciones no se efectúen.

Por lo pronto, los resultados que se conocerán finalmente este martes 20 de abril darían como vencedor a Omar al Bashir que espera con ellos dar a su legitimidad un impulso luego de que ocupara la primera magistratura a partir de un golpe de estado en 1989. Asimismo, espera que mejore su defensa ante la CPI luego de ser acusado por esta de crímenes de guerra (violación del derecho humanitario) cometidos en Darfur. Esto se debe a que, como bien lo expone John Prendergast, ex consejero de Bill Clinton “este régimen no es Corea del Norte o Irán. A pesar de la retórica, hay un deseo de aceptación y legitimidad internacional.”

Por: Laura Zozzolotto

Fuentes:
http://www.blogger.com/www.lefigaro.fr
http://www.blogger.com/www.washingtonpost.com/
http://www.blogger.com/www.elpais.com/
http://www.blogger.com/www.afrol.com/es/

miércoles, 14 de abril de 2010

NIGERIA: NUEVO PRESIDENTE, VIEJOS PROBLEMAS

Desde que Jonathan Goodluck asumió la primera magistratura de Nigeria luego del apartamiento de Umaru Yar'Adua debido a causas médicas, muy poco se ha podido avanzar en la resolución de los problemas que sufre el país más populoso de África.

En la ciudad de Jos, en el estado interreligioso de Plateau, si bien las masacres han cesado entre las tribus de los Fulani (musulmanes) y los Berom (cristianos), las muertes secretas aun continúan en una escala menor en el centro de Nigeria. Lo que una vez fue el centro del turismo, hoy se volvió el epicentro de la tensión interreligiosa del país africano, que muchas veces no se fundamenta tanto en las diferencias de culto como en luchas alrededor del control político local, económico y de las tierras fértiles: por ejemplo, Plateau, conducida por los cristianos, niega a los musulmanes la calidad de ciudadanos, impidiéndoles así ejercer puestos públicos.

Sin embargo, el estado de Plateau no es el único estado con problemas. La región del Delta del Níger, conocida por su producción petrolera, sufre de frecuentes secuestros con pedido de rescates. Este abril, tres expatriados sirios y uno libanes que trabajaban en una compañía de ingeniería en la región, fueron las víctimas de estos incidentes recurrentes. Este tipo de acontecimientos en la región petrolera es de gran importancia para un país cuyas exportaciones de crudo conforman gran parte de su comercio internacional.

Por otro lado, el presidente interino como primera medida luego de hacerse cargo de la presidencia, modificó el gabinete colocando a hombres de su confianza en reemplazo de funcionarios que eran fieles al presidente Yar'Adua y, por lo tanto, hostiles al nuevo gobierno. En una de las carteras más importantes, aquella del petróleo (Nigeria es el octavo exportador mundial de crudo), Goodluck nombró a una mujer, Diezani Allison-Madueke, quien previamente había sido Directora del Departamento de Asuntos Externos de Shell Nigeria y que es originaria del mismo estado que el actual presidente.

Más allá del cambio de personalidades, lo relevante es la actitud de Goodluck frente a su nuevo gabinete. Predicando un discurso de tolerancia cero frente a la corrupción – uno de los problemas endémicos de Nigeria – el presidente les comunicó a sus ministros que suscribirían acuerdos públicos en donde se establecerían las metas a cumplirse y sobre las cuales los funcionarios tendrían que informar a la nación sobre cómo se irán logrando. Goodluck no espera menos de sus ministros que eficiencia y resultados para resolver el crónico estado de crisis de su nación.

Otra situación con la que debe lidiar Goodluck es la relación con los Estados Unidos. Cabe recordar que un ciudadano nigeriano está acusado de tratar de hacer explotar un avión de pasajeros cerca de Detroit en diciembre de 2009, por lo que se encuentra en la agenda de discusión de ambos países la prevención del terrorismo global. Este es un tema al que Goodluck deberá prestar atención en búsqueda de mantener una buena relación con el país que representa 45% de sus exportaciones según datos del FMI, convirtiéndolo en el mayor socio comercial. Por otro lado, el presidente atendió la cumbre sobre seguridad nuclear que se realizó en Washington.

Sin embargo, esta pro actividad del nuevo presidente no habrá de esperarse que le reditúe beneficios políticos en vistas a las elecciones a realizarse en el 2011. Su partido, el Partido Democrático Popular, ya ha anunciado que no lo apoyará como candidato presidencial. Y por lo pronto, Umaru Yar'Adua aun conserva el poder de reasumir su puesto con el mero envío de una carta a la Asamblea Nacional.

Por: Laura Zozzolotto

Fuentes:

THE WASHINGTON POST

http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/04/09/AR2010040902179.html

http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/04/08/AR2010040803140.html

http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/04/06/AR2010040601272.html

http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/04/06/AR2010040602316.html

http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/04/01/AR2010040101337.html

http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/03/31/AR2010033101534.html

LE FIGARO

http://www.lefigaro.fr/flash-actu/2010/03/17/97001-20100317FILWWW00690-nigeria-le-gouvernement-dissous.php

http://www.lefigaro.fr/flash-actu/2010/03/18/97001-20100318FILWWW00622-nigeria-gouvernement-en-preparation.php

http://www.lefigaro.fr/flash-actu/2010/04/06/97001-20100406FILWWW00674-nigeria-le-gouvernement-devoile.php

http://www.lefigaro.fr/flash-eco/2010/04/09/97002-20100409FILWWW00556-nucleairenigeria-goodluck-aux-usa.php

martes, 6 de abril de 2010

SUDÁFRICA: ASESINATO DE LIDER SUPREMACISTA DESATA TENSIÓN.

El asesinato de Eugene Terre’blanche, el carismático líder del grupo Afrikaner Weerstandsbeweging (AWB, Movimiento de Resistencia Afrikáner), ocurrido el 5 de abril, amenaza con desatar una tensión racial sin precedentes desde el fin del apartheid, cuando faltan pocos meses para el inicio del Mundial de Fútbol.

Terre’blanche, notorio dentro de Sudáfrica por su discurso patriotero y racista, por cierto histrionismo (es famoso por andar a caballo y fuertemente armado por Pretoria durante las manifestaciones de su movimiento) aparentemente fue asesinado por dos trabajadores negros de su granja, que sostienen que éste se negaba a pagarles por su trabajo.

La muerte de Terre’blanche llega en un momento particularmente delicado para Sudáfrica. En parte, por la inminencia del Mundial de Fútbol, que el gobierno del Congreso Nacional Africano planea usar como vitrina para exhibir el crecimiento sudafricano. Pero también por la creciente tensión racial imperante. La minoría afrikáner se siente crecientemente descontenta con el rumbo que está tomando su nación y muchos temen que eso desemboque en un conflicto similar al que sufre Zimbabwe. Las polémicas declaraciones del líder de la rama juvenil del CNA, Julius Malema (considerado un presidenciable por el actual presidente, Jacob Zuma) no hicieron más que acrecentar la crisis: en distintos actos partidarios, Malema suele cantar una canción de protesta de la era del apartheid llamada “maten al bóer”.
Para una mejor comprensión de los sucesos de esta semana (y los que seguramente ocurrirán de aquí a Junio, cuando inicie el mundial) es necesario recordar algunos sucesos de la historia sudafricana.

Si bien el Cabo de Buena Esperanza fue descubierto en el siglo XV por Portugal, la llegada de los primeros colonos blancos al actual territorio de Sudáfrica se da en 1652, con la colonización holandesa. Esta colonización estaba compuesta, básicamente, por protestantes calvinistas o hugonotes que escapaban de la persecución en Europa. Buena parte de los actuales sudafricanos blancos (Afrikáners) son descendientes de estos colonos (Terre’blanche mismo desciende de una familia hugonota que llegó al Cabo en 1704). Estos grupos mantuvieron una identidad cultural muy particular. Cuando Sudáfrica pasa a ser una colonia británica a principios del siglo XIX, los bóers (palabra holandesa para “granjero” emigran hacia el norte para escapar del control británico, conquistando terrenos que pertenecían a las tribus xhosa y zulú. Allí se establecen formando dos nuevos estados, la República Sudafricana y el Estado Libre de Orange, que se mantienen independientes hasta su conquista definitiva por parte de los británicos en 1902. Los bóers desarrollan un idioma propio (el afrikaans, derivado del holandés) y cortan los pocos lazos culturales que los unían con Europa, algo que el mismo Zuma reconoció recientemente al referirse a los afrikáner como “la única tribu blanca del África”. La anexión por parte del Reino Unido (interesado en las fabulosas reservas de oro y diamantes del Transvaal) les genera una marcada animadversión en contra de los colonos ingleses y hacia otros Afrikáner que habían aceptado la dominación británica, que se mantiene en cierta manera hasta el día de hoy. Los afrikáner, sin embargo, están unidos por una fuerte religiosidad, guiada por las distintas ramas de la Iglesia Reformada Holandesa, una iglesia calvinista que hasta el fin del apartheid estuvo unida al Estado.

Es necesario entender estas divisiones para comprender el apartheid. Al llegar la independencia de Sudáfrica los Afrikáner (que, a diferencia de lo que ocurría en buena parte de las colonias africanas, no se sentían europeos sino africanos) sintieron la necesidad de armar un esquema que les permitiera mantener su posición predominante pese a ser una minoría. A esta necesidad se sumaba una convicción religiosa (alimentada por la Iglesia Reformada) respecto a su propia superioridad racial. El Apartheid no se sostenía solo por necesidad política, para los afrikáner, tenía un sustento teológico.

Ya durante el apartheid, un grupo de bóers del interior, opuestos a lo que ellos llamaban “mentalidad del Cabo” se habían escindido del gobernante Partido Nacional, descontentos con el rumbo que tomaba Sudáfrica. En 1973 Terre’blanche funda el AWB, un movimiento de clara inspiración neonazi (basta con ver su bandera y sus uniformes color pardo para ver esa tendencia), movimiento de extrema derecha marginal, que toma gran notoriedad (y número) durante la transición hacia la democracia a principios de los ’90. En su momento pico, el AWB sostenía tener más de medio millón de miembros.

Aliado con otros grupos derechistas, forma el Afrikaner Volksfront (Frente Popular Afrikáner), un grupo separatista que reclamaba la creación de un Estado bóer independiente (comparando la situación sudafricana con la de Israel y Palestina en el Oriente Medio) Sin embargo, el AWB mantiene una postura aún más radical, llamando a boicotear las elecciones de 1994 y propiciando el inicio de una guerra civil, aún sabiendo de antemano que ésta no tendría solución aparente. El momento cúlmine de la acción desestabilizadora del AWB ocurre en Junio de 1993, este grupo toma por asalto la sede de las negociaciones entre el gobierno y el CNA.

Afortunadamente no hubo víctimas mortales, y este suceso hace que Mandela entre en negociaciones con el AV, resultantes en su participación en el proceso democrático. Desorientado, el AWB pierde fuerzas. Los desmanejos de Terre’blanche (con un notorio problema de alcoholismo) llevan a disputas internas, por lo que el grupo pierde aún más fuerzas, pese a que Terre’blanche se mantiene como su líder, exceptuando el período entre 1997 y 2004, en el que estuvo en prisión por intento de homicidio. En 2004, la rama política del AWB se reactiva, sin tener la fuerza de antaño.

El descontento de la población blanca con el rumbo general del país está creciendo alarmantemente. A la ola de violencia (Sudáfrica es, estadísticamente, el país más violento del mundo, siendo el país con mayor número de violaciones per cápita y el segundo en número de homicidios, también per cápita) y a los escándalos de corrupción, que ya acabaron con el gobierno de Thabo Mbeki y salpican fuertemente a Zuma y a Malema, se suman las expresiones de lo que ellos llaman “racismo negro” por parte de militantes y dirigentes del CNA, particularmente de su rama juvenil. Malema recientemente llamó a una profundización de la reforma agraria en curso, y llamó a los blancos a abandonar sus granjas. El comportamiento poco democrático de Malema sería acaso atribuible a un entusiasmo juvenil radicalizado, si no fuera porque cuenta con el absoluto respaldo de Zuma, que ya lo mencionó como “futuro líder”.

En este contexto, el llamado de la AWB a boicotear el Mundial cobra una importancia notoria. La pasión por el fútbol que tienen los sudafricanos negros no es compartida de ninguna manera por gran parte de los blancos, más afectos al rugby. Los llamados a la calma por parte de Zuma y de los líderes de la oposición pueden, en este escenario, caer en saco roto. Esperemos que eso no ocurra.

Por: Francisco Navarro