En el mundo político internacional encontramos un enorme número de conflictos, actores e instituciones, que le da mucha complejidad y amplitud al mismo, dificultando su comprensión. Además, este mismo pluriverso no es estático, por lo que aparecen constantemente nuevos factores, lo que hace aún más ardua la tarea de su entendimiento. Este espacio es una herramienta para comprender y actualizarse constantemente. Te invitamos a sumarte a Coordenadas. Sabé qué pasa en el Mundo.





viernes, 12 de septiembre de 2008

El Líbano; ¿un histórico campo de batalla?





La historia libanesa, sobre todo la del siglo XIX, está marcada por acontecimientos sangrientos que vamos a repasar rápidamente porque constituyen las sólidas bases de lo que ocurre actualmente y aclaran, por lo tanto, el porqué de las cosas.

En Marzo de 2005 el presidente sirio, Bachar El Asad, anuncio el que los 14.000 soldados de su país destacados en El Líbano, donde las tropas sirias llegaron en 1976, durante la cruenta guerra civil libanesa, que concluyó en 1989, se replegarían en el valle de la Bekaa, antes de regresar a Siria. Inclusive la ONU presiono a Siria para que presente una agenda de su retirada.

Hacia Julio del 2006 Israel ordenó movilizar unos 5000 reservistas mientras miles de soldados se dirigían a la frontera, lo que pareció confirmar una inminente ofensiva militar terrestre a gran escala en el Líbano para expulsar del país a los guerrilleros de Hezbollah (Partido de Dios).

Hezbollah es el principal grupo opositor que tiene a la cabeza a Nasrallah, un comandante de la milicia libanesa, que se oculta en un búnker y combina la lógica ajustada al libreto de un clérigo con la voluntad de hierro de un general, para reescribir las leyes del conflicto territorial árabe-israelí. Muchos Estados árabes lo consideran como el único líder árabe que efectivamente cumple sus amenazas.

La movilización de los reservistas y el fortalecimiento de las posiciones israelíes cercanas a la frontera se produjeron en el décimo día de iniciada la guerra entre el Estado judío y Hezbollah, que comenzó luego de que este grupo extremista secuestrara a dos soldados israelíes y matara a otros ocho.Más de 10.000 soldados israelíes se encontraban en el sur de Líbano peleando con miles de milicianos Hezbollah, en el marco de una ofensiva por aire y tierra lanzada hace casi un mes tras la captura de dos soldados por parte del grupo islamista. A todo esto, el gobierno israelí ofrecía dinero a unos 17.000 ciudadanos para abandonar la zona fronteriza con Líbano por varios días. Días después del de la propuesta, el gobierno libanés aprobó el despliegue de 15.000 soldados al sur del río Litani, tal y como exige la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU.La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, afirmó que la resolución para un alto al fuego en Líbano "es sólo un primer paso", pero negó que Naciones Unidas tenga obligación de desarmar a Hezbollah. Lamentablemente en Mayo de este año surgieron nuevos enfrentamientos entre la oposición armada de Hezbollah y las milicias pro-gubernamentales sunitas.El ex Presidente libanés Amin Jumayel llamó a esto, una revolución contra el Líbano y contra su Constitución y antes de comenzar todo diálogo exigió un compromiso público de Nasrallah que no usará sus armas dentro del Líbano.El Ministerio de Defensa de Israel aumentó el nivel del estado de alerta en caso de que Hezbollah explote su control del Líbano para lanzar un ataque al sur del Río Litani, territorio que está controlado por el Ejército Libanés y las fuerzas especiales de las Naciones Unidas.
Pero irónicamente el estado de Israel declaró que esta vez no tiene la posibilidad de interceder en la situación política interna libanesa. Expresó que ellos terminaron la Guerra del Líbano hace casi dos años en un acuerdo determinado según la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Desde entonces el jugador central en el Líbano es Estados Unidos y no Israel. Y que Estados Unidos hizo todo lo posible por reforzar al gobierno de Seniora (Primer Ministro Libanés) y a quienes lo apoyan y pareciera ser que con poco éxito.

Hacia Agosto de este año un atentado contra un ómnibus dejó al menos 11 muertos y más de 20 heridos, en su mayoría militares, en pleno centro de Trípoli, la gran ciudad del norte de Líbano que ya estaba enlutada por los sangrientos enfrentamientos entre las comunidades sunita y alauita.Este atentado tuvo lugar un día después del voto de confianza del Parlamento libanés al gobierno de unión nacional dirigido por Fuad Siniora, formado el 11 de julio después de una prolongada crisis política entre la mayoría, apoyada por Occidente y la mayor parte de los países árabes, y la oposición, aliada de Siria e Irán. Días mas tarde el canciller libanés Fawzi Sallukh dijo que en un plazo de dos meses se completarán las formalidades para establecer relaciones diplomáticas normales entre el Líbano y Siria, por primera vez en 60 años de historia, abriendo sedes diplomáticas en sus respectivas capitales y nombrando embajadores para dirigirlas.

Sarkozy, (Presidente de Francia) primer presidente occidental en llevar a cabo una visita oficial a Siria en los últimos tres años, tiene el objetivo de fomentar las relaciones diplomáticas de Siria con Líbano y ofrecer a Damasco una alternativa a su férrea alianza con Irán.

El presidente de Siria, Bashar al Assad, ha advertido de que la situación en Líbano "sigue siendo frágil" y cualquier avance positivo que haya en Líbano carecerá de valor si no se da una solución al extremismo y a las fuerzas salafistas que actúan en Líbano.

Las más recientes noticias de este mes indican que Líbano da un paso significativo hacia la paz. Los líderes sunitas y chiítas, firmaron un acuerdo de reconciliación para terminar con los enfrentamientos entre ambas comunidades musulmanas.El llamado documento de Trípoli, incluye el cese de los combates realizados desde mayo en esa ciudad septentrional, entre las facciones sunitas apoyadas por la mayoría parlamentaria, hacia militantes chiítas, respaldados por el grupo Hezbollah.El acuerdo, fue autorizado por 44 dirigentes políticos, entre ellos el primer ministro libanés Fuad Siniora y el líder sunita Saad Hariri.El acuerdo incluye la retirada de las calles de los paramilitares de ambas facciones, establece que Trípoli queda bajo la jurisdicción de las fuerzas de seguridad libanesas y prevé que las partes se comprometan a mantener la paz y la estabilidad, dejando de realizar manifestaciones violentas. De igual manera, promueve el regreso de miles de desplazados a sus hogares y la indemnización de los daños causados durante los enfrentamientos.El presidente, Michel Suleiman, destacó que el Líbano tiene que hacer frente a tres retos: la amenaza por parte de Israel, el terrorismo internacional y el problema de reasentar a los palestinos en el Líbano.


Por: Sol Baez